Hace ya un tiempo que no escribo, no es por falta de tiempo ni mucho menos, simplemente es que no tengo mucho para escribir.
Después de terminar la Media Maratón de Buenos Aires empecé a sentir una molestia en la rodilla derecha, al principio no le di mayor importancia pero a medida que fueron pasando los días y los entrenamientos la molestia se puso peor, al correr empezaba a sentir la rodilla rara (si, es la mejor manera de describir la sensación) y después de algunos kilómetros ese malestar se transformaba en dolor, así estuve un par de semanas tratando de entrenar y pensando que todo eso era algo pasajero pero no fue así, al final no me quedó más opción que pedir una consulta médica.
Creo que a nadie le gusta ir al médico (bueno, seguramente hay al hipocondríaco leyendo y no piensa igual, espero que no se ofenda) pero lo peor en estos casos es que vamos sabiendo que lo más probable es que nos digan que tenemos que parar de entrenar, y así fue. Tuve la primer consulta con un médico deportólogo en el Hospital Británico, me revisó sin encontrar nada muy llamativo y me mandó a hacer unas placas radiográficas, nada se veía en las placas asi que me dijo que hiciera una resonancia magnética, después me derivó con un especialista en rodilla. No voy a aburrirlos con un relato de todas las veces que vi médicos ni con la cantidad de estudios que tuve que hacer, en resumidas cuentas puedo decirles que toda esa jodita me llevó casi 40 sesiones con el Kinesiologo y la molestia aun sigue ahí.
En la última consulta me dijo el médico que ya no haga más kinesio y que de a poco retome la actividad; a decir verdad siento un poco de frustración, no solo porque me perdí varios meses sin correr sino también porque no noto que la lesión haya mejorado mucho, en estos días empiezo los entrenamientos y me gustaría que me den algún consejo o compartan conmigo (si es que así lo desean) alguna experiencia parecida.
