jueves, 11 de septiembre de 2014

Mi primera Media Maratón

El 7 de septiembre se llevó a cabo la tradicional carrera de 21K organizada por Ñandú que año tras año se corre en Buenos Aires y la corrí por primera vez, el día amaneció de manera ideal, la temperatura era agradable y en el cielo no asomaba ni una nube.
La noche previa cené fideos con un poco de carne para almacenar energías, me hidraté bien y me acosté temprano, todo eso tratando de contener la ansiedad que sentía por saber como iba a responder en una distancia que nunca había probado, traté de no hacerme mucho problema y logré conciliar el sueño rápidamente.
El despertador sonó unos minutos después de las 04:30 a.m., ni bien lo escuché abandoné la cama y me pegué una ducha para despabilarme, desayuné un café, comí unas tostadas y partí tempranito para llegar con tiempo, me subí al auto y arranqué, tardé alrededor de media hora en llegar y a medida que me iba acercando al lugar del evento empezaban a aparecer las personas que se levantaron con el mismo objetivo; mujeres, hombres, viejos, jóvenes, todos diferentes pero con algo en común: una remera oficial de la carrera y una sonrisa en la cara, no se por que será pero estoy seguro que la mayoría disfrutamos las carreras desde el momento en que nos levantamos de la cama.
Me encontré con mi entrenadora y con un compañero que corre conmigo y nos fuimos a hacer el precalentamiento, había mucha gente y se notaba que la convocatoria había sido un éxito, mas tarde me enteré de que habían participado más de 20.000 personas, un numero bastante grande si se ponen a pensar en que todas se pusieron a correr mas o menos al mismo tiempo.
Minutos antes de la hora de largada ya estaba yo allí esperando para probarme en los 21K, saludé a mi compañero y traté de relajarme, me acomodé lo más cerca que pude de la linea de largada y me puse a esperar, ya estaba en el baile así que no me quedaba otra que bailar.
Circuito de la Media Maraton de Buenos Aires
Empezó la carrera a las 07:30 am y yo tarde algo asi como un minuto en cruzar la linea de largada, empecé a correr esperando que pase pronto lo que yo considero una de las cosas más tediosas de estas carreras: EL PRINCIPIO.
En las carreras populares suele agolparse mucha gente cerca de la largada y podría dividirlas en 2 grupos; los que quieren salir rápido para poder bajar la marca o para poder correr mas tranquilos sin gente adelante (esas personas no me molestan), y los que buscan cualquier otra cosa que no tiene nada que ver con la carrera, sacarse fotos, hacerse notar con algún disfraz, o que van en grupo de a 5 y largan despacito y charlando. Las carreras están abiertas a todo el mundo y cada uno puede hacer lo que le guste para disfrutarla, si buscan la foto o quieren correrla con amigos y sin esforzarse mucho háganlo, pero tengan respeto por los demás, si van a correr despacio salgan desde mas atras y listo, asi la vamos a pasar todos mucho mejor, bueno... dicho esto continúo con mi relato.
El primer kilómetro fue un poco complicado para mi, tardé bastante en acomodarme y había mucha gente para esquivar, traté de no ponerme muy nervioso y continué con la carrera por la Av. Alcorta, llegando al kilometro 4 la cosa ya estaba más tranquila, llegamos a Av. del Libertador, una avenida lo suficientemente ancha como para que todos nos podamos acomodar con más lugar, y así lo hicimos, continuamos así más o menos durante 3 kilometros y medio en los que por suerte pude hidratarme gracias al agua que reparten los colaboradores, este tramo fue bastante sencillo, todavía estaba con mucha energía y la superficie era muy plana, la cosa cambió cuando llegamos a Carlos Pellegrini, ahí nos esperaba una cuesta muy pronunciada y debo reconocer que me costó muchísimo, a medida que la iba subiendo empecé a escuchar unos aplausos, traté de ubicar desde donde venían y vi a la gente arengando a un atleta en silla de ruedas que luchaba por vencer esa subida, es realmente admirable ver como esas personas le hacen frente a la adversidad y verlo me inyecto un poco más de fuerza, asi que con eso logre superar la subida y continué. Mientras llegaba al kilometro 8 vi a los atletas de ellite que ya estaban emprendiendo la vuelta por Av. 9 de Julio a una velocidad que no logro ni soñar, pero bue... cada uno es feliz con lo que puede, je.
Llegando al kilometro 9 doblamos en Diagonal Norte y las piernas ya se sentían un poquito más, tranqui Adrian que todavía falta mucho (me repetía a mi mismo), llegamos a Av. de Mayo y asi seguimos hasta la 9 de Julio, ahí la imagen era muy linda porque la avenida estaba repleta de gente corriendo y disfrutando de esta actividad, a esta altura ya me había hidratado bastante y había logrado comer una banana asi que por suerte todavía me sentía bastante bien.
Continuamos corriendo por la 9 de Julio hasta que en el kilómetro 13 asomó la subida de la Autopista Illia, verla de lejos ya me hizo doler las piernas, pero ya estábamos ahí asi que no quedaba otra que encararla, y así lo hicimos, subir corriendo la autopista es algo llamativo ya que nunca lo vas a hacer si no es participando de algo como esto. A esa altura ya estaba bastante cansado pero el paisaje era muy bueno así que traté de disfrutarlo, asi continuamos por la utopista, pasamos el peaje (no pagamos obviamente, je) y bajamos en Sarmiento para continuar con la travesía, a esa altura ya íbamos por el kilómetro 17, estaba cansado pero el objetivo ya estaba cerca, cuando pasamos por abajo de Lugones nos topamos con una subida que me rompió las piernas, ya no me importaba nada, no me iba a rendir ahora así que la superé como pude y continué.
En la autopista Pres. Arturo Illia
Los últimos kilómetros los hicimos otra vez por Av. Alcorta y realmente se me hicieron interminables, todo parecía imposible hasta que vi como de repente apareció el arco con el reloj que marca el tiempo oficial de llegada, saqué fuerza de donde no tenía y terminé los 21K, listo, ¡Objetivo cumplido!
Para muchos puede parecer una pavada todo esto que les cuento pero para mi es muy importante, hace unos años ni soñaba con lograr algo como ésto y hoy no solo puedo decir que lo hice sino que solo es el principio de muchos objetivos más, esta actividad me ayudó y me ayuda muchísimo todos los días, me permite conocer gente diferente, disfrutar saludablemente y descargar la energía que uno acumula día a día. El atletismo es una hermosa actividad y le aconsejo a todos que la practiquen, agradezco profundamente a mi grupo de entrenamiento (Los Correcarriles), a mi profe Cinthia Salerno y en especial a mi mujer que todos los días me da su apoyo par que siga mejorando, sin ella nada de esto sería posible.
Con esto me despido y les digo que corriendo aprendo, todos los días aprendo algo nuevo y está carrera me enseñó que no importa lo mucho que te caigas, siempre vas a tener la posibilidad de levantarte e intentarlo de nuevo.


Llegando a la meta.





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